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Fact-Superstitions I
Running away from the Chonchón

The title is numbered, because this project is the first chapter in a series of encounters and experiences related to local stories, all developed in different countries.

The second part of the title refers to the Chonchón, a character of Mapuche origin whose story was adopted by local Chilean farmers in Chile’s central region, and a tale that is still known and believed by many nowadays.

The Chonchón is a sorcerer who, at night, uses an ointment that allows his head to detach from the rest of his body. While a substantial part of him lays down in bed, his head leaves and flies everywhere, half bird, half human, looking for people to announce death or sickness to. According to what I’ve read, whoever hears a “tue tue” (an alternative name for the sorcerer) is marked for death, while those who see him will surely become ill. There are many ways to avoid the Chonchón: there are specific words, drawings on the ground (like the seal of Solomon), but one can never ignore his presence.

Learning of this story just now has left quite an impression on me. I feel like I’m running away from the Chonchón. I was diagnosed with a condition that forced me to cancel 3 trips to places where I was meant to participate in exhibits, so I could begin my treatment. For this reason I felt a sense of urgency to work on this idea, a way to overcome sadness and the impression left behind by such decisive news. The result was a representation of a physical encounter with the Chonchón, and my momentary escape. The final work is composed of two drawings of the project, a short film 3:54 minutes long in length, and the approx. 1,55 meters tall Chonchón figure (approximately).

The short was filmed in Alhué, Chile (“Land of Spirits” in Mapudungun), because the tales of the Chonchón I could recollect were primarily from this zone.

The short starts with a trip through the forest being interrupted by the presence of the Chonchón. Built of painted sponge, it hangs from some rope and is carried by two people dressed in black. The Chonchón and its controllers then run after me downhill. After running for a while looking for an open space, I stop to draw the seal of Solomon to seek refuge right in its centre. Doing that, the Chonchón leaves and continues on its way.


El título va numerado, porque este proyecto es el primer capítulo de una serie de encuentros y experiencias con historias locales que se desarrolla en diferentes países.

La segunda parte del nombre se refiere al Chonchón, un personaje de origen mapuche cuya historia fue adoptada por los campesinos chilenos de la zona central de Chile y aún hoy es un relato que se conoce y se cree real por muchos.

El Chonchón es un brujo que en las noches, luego de usar un ungüento especial, se desprende la cabeza del resto del cuerpo. Mientras gran parte de si queda recostado en una cama, su cabeza sale a pasear y vuela por doquier, mitad pájaro, mitad humano, buscando personas para anunciarles muerte o enfermedad. Según he leído, quien escucha un “tue tue” (nombre alternativo del brujo) es quien está condenado a morir, mientras que quienes lo ven se enfrentan a la enfermedad. Hay muchas formas de evitar al Chonchón: existen palabras precisas, dibujos en el suelo (como la estrella de Salomón), pero uno no puede quedar nunca indiferente a su presencia.

Me causó mucha impresión encontrarme con esta historia justo ahora. Pienso que yo misma estoy huyendo del Chonchón. Me diagnosticaron un problema de salud que me obligó a suspender 3 viajes a participar de diferentes exposiciones para poder empezar un tratamiento. Por esta razón sentí una urgencia por realizar esta idea, una forma de sopesar la tristeza y la impresión que conllevó recibir una noticia tan determinante. El resultado fue una representación de un encuentro físico con el Chonchón y mi momentáneo escape. La obra final se compone de dos dibujos del proyecto, un corto de 3:54 minutos y el Chonchón en volumen de 1,55 mts de alto (aprox.).

El corto se filmó en Alhué (“Tierra de Espíritus”en mapudungun), porque los relatos que pude recopilar sobre el Chonchón son principalmente de esa zona.

El corto parte con un paseo por el bosque que es interrumpido por la presencia del Chonchón. Construido de esponja pintada, cuelga de unas cuerdas y es llevado por dos personas vestidas de negro. El Chonchón y sus controladores entonces me persiguen cerro abajo. Luego de correr un rato buscando un espacio abierto, me paro a dibujar una estrella de Salomón para refugiarme en el centro de ella. Así el Chonchón sigue su camino.

 




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