Home

The idea of ​​performing the ceremony in which a condor descends from the skies to transmute into fire comes from a personal intention to perform every December 8 what I call the Ceremony of the Impossible Phoenix. I started doing this for the first time in 2018 in an art residency in London during a very complex personal process in which I had to face the diagnosis of a degenerative and chronic health problem that they found me. It was a difficult but beautiful time to recognize myself and accept that one is breaking down and reassembling, for as long as he lives. This can be understood in different ways, each person experiences it in different ways.
For 2019 I had to be in Santiago for that date and the spirits were to do something collectively. Last time I also invited a group of people to participate, but for the last part of the work, by the time the ceremony goes out into the street. Instead, for this second event I invited people to invent almost from scratch, just with the idea of ​​making something related to the figure of the Phoenix on December 8. That was the basis of the project. From then on it could be anything.
I was nervous at first that no one was interested. I thought if no one showed up I would do something more personal. On the street, but more personal. All good. But at the same time I felt that it was something that had to be done collectively and in that moment of social change. I had the rare certainty that they would have been interested and so it was.

__________________________________________________________________________________________________________________

La idea de realizar la ceremonia en que desciende un cóndor de los cielos para transmutar en el fuego viene de una intensión personal de realizar todos los 8 de diciembre lo que llamo la Ceremonia del Fénix Imposible. Empecé haciendo esto por primera vez en el 2018 en una residencia de arte en Londres durante un proceso personal muy complejo en que me tocó hacerle frente al diagnóstico de un problema de salud de tipo degenerativo y crónico que me encontraron. Fue una época difícil pero linda de reconocerme y aceptar que uno se está rompiendo y volviendo a armar, durante todo el tiempo que le toque vivir. Esto se puede entender así desde diferentes formas, cada persona lo vive de formas distintas, me parece.

Para el 2019 me tocó estar en Santiago para esa fecha y los ánimos estaban para hacer algo en colectivo. La vez pasada también invité a participar a un grupo de gente, pero a la última parte del trabajo, para el momento en que la ceremonia sale a la calle. En cambio, para este segundo evento invité a la gente a inventar casi desde cero, solo con la idea de realizar algo relacionado a la figura del ave Fénix el 8 de diciembre. Esa era la base del proyecto. De ahí para adelante podía ser cualquier cosa.

Me daba nervio al principio que no se interesara nadie. Pensé que si nadie se manifestaba haría algo más personal. En la calle, pero más personal. Todo bien. Pero al mismo tiempo sentía que era algo que debía hacerse en colectivo y en ese momento de cambio social. Tenía la certeza rara de que habría interesad@ y así fue.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s